
Aproximación de un C-2A Greyhound del VRC-30 Providers, al Aeropuerto Arturo Merino Benítez, durante el Ejercicio Blue Sky V, en octubre del 2015.
El pasado martes 28 de julio, voló por ultima vez el veterano avión de transporte embarcado Grumman C-2 Greyhound, tras más de 60 años de servicio en la US Navy.
Este último vuelo fue desde Norfolk hacia la Estación Naval Aérea Pensacola (NAS), marcando el fin de una era. En su arribo a NAS Pensacola, fue escoltado por la famosa escuadrilla acrobática de la U.S. Navy Blue Angels, dándole el marco de despedida a este último vuelo. Con este arribo el C-2 Greyhound será incorporado al National Naval Aviation Museum.
El último «apontaje» en un portaaviones, se realizó en el USS Nimitz, el 25 de junio de 2026, cerrando casi seis décadas de operaciones. El avión que realizó esta acción fue el C-2A, con la matrícula 40, perteneciente al VRC-40 Fleet Logistics Support Squadron, denominados “Rawhides”.
Durante décadas, el Greyhound fue la columna vertebral del transporte logístico de la Marina de los Estados Unidos, transportando personal, correo, carga y suministros esenciales entre las bases en tierra y los portaaviones en el mar, COD en inglés (carrier-onboard-delivery). Su retiro marca el fin de una era, y ahora esa misión será cumplida por el CMV-22B Osprey.
Derivado del E-2 Hawkeye y el C-2 fue el reemplazo del C-1 Trader, en las labores de enlace y transporte a los portaaviones. El diseño del C-2A comparte las alas y la sección del empenaje con el E-2 Hawkeye, siendo la parte más modificada para poder cumplir con sus labores de transporte se diseñó con un fuselaje más ancho y fue dotado de una rampa trasera para carga.
En estos casi 60 años los Greyhound acumularon más de 500.000 horas de vuelo, realizaron más de 250.000 apontajes en portaaviones y transportaron más de 100 millones de libras, y más de 2,5 millones de personas.
La flota de C-2A construidos originalmente en el año 1973 fueron sometidos a una revisión general con el fin de extender su vida de servicio. En el año 1984, fue adjudicado un contrato para la compra de 39 aviones nuevos C-2A, para sustituir a los aviones en inventarios. Los nuevos aviones fueron denominados C-2A «Reproduced», manteniendo muchos aspectos similares al C-2A original, sin embargo se introdujeron mejoras notables en el fuselaje y los sistemas de aviónica. Para el año 1987 habían sido retirados todos los C-2A originales producidos en la década del 60, en tanto los «nuevos» modelos se fueron entregando hasta el año 1990.
El C-2A podía transportar una carga útil de hasta 10.000 libras (4.535 Kg). La cabina podía configurarse para llevar fácilmente carga, pasajeros o ambos. También era posible equiparlo para transportar pacientes en camillas en misiones de evacuación médica. La carga prioritaria, como los motores a reacción que era algo habitual, era posible transportarse desde tierra a un buque en cuestión de horas. La capacidad de vuelo con la rampa abierta del C-2A le permitía el lanzamiento aéreo de suministros y personal desde un avión operando desde un portaaviones. Esto, junto con sus alas plegables y una unidad de potencia auxiliar a bordo para el arranque de los motores y la autosuficiencia en cuanto a la alimentación en tierra en zonas remotas, le proporcionaba una gran versatilidad operativa.
Para tener una idea de cómo era el empleo de este avión embarcado, habitualmente en un despliegue típico de una fuerza de tareas con un portaaviones en tiempos de paz. Un portaaviones contaba con 2 aviones C-2A como parte de su Carrier Air Wing (CVW). En un despliegue de 6 meses los C-2A asignados acumulaban unas 1.000 horas de vuelo, en las que se transportaban unas 5.000 personas, en tanto en lo que se refiere a carga se transportaban alrededor de 1 millón de libras de carga (453.000 Kg). Una de las últimas modificaciones de los C-2A fue dotarlos de las nuevas hélices NP2000 de ocho palas.
Referencias:
Northrop Grumman
Naval Air School
https://www.facebook.com/c2greyhound