En el centro de Investigación Aeronáutica Armstrong de la NASA en la Base Aérea Edwards en California, fueron recibidos dos aviones F-15D que fueron retirados de la USAF. Estas aeronaves se incorporarán a la flota de aviones que realizan investigación aeronáutica en el Centro Armstrong.
Los aviones pertenecían a la Guardia Aérea Nacional (ANG) 173rd Fighter Wing en Kingsley Field y corresponden al F-15D 84-045 y al 81-063, y arribaron al Centro Armstrong de la NASA el pasado 22 de diciembre de 2025.
Estos aviones F-15 tendrán como misión apoyar los vuelos de investigación de vuelos supersónicos en el marco del proyecto Flight Demonstrations and Capabilities (Demostraciones y capacidades de vuelo) de la NASA, esto contempla los vuelos de prueba del avión X-59 QueSST («Quiet SuperSonic Technology») de investigación de vuelo supersónico silencioso. Si bien son dos aviones uno de ellos será destinado a apoyar los vuelos en forma operacional y el otro será destinado como fuente de repuestos para mantener la operatividad en el largo plazo.
«Estos dos aviones permitirán recopilar datos y realizar vuelos de persecución para el X-59 durante toda la duración del proyecto Low Boom Flight Demonstrator», afirmó Troy Asher, director de operaciones de vuelo de la NASA Armstrong. «También nos permitirán reanudar las operaciones con varios socios externos, entre ellos el Departamento de Guerra y las compañías de aviación comercial».
«La NASA ha estado volando con F-15 desde que salieron al mercado algunos de los primeros modelos a principios de la década de 1970», dijo Asher. «A lo largo de las décadas, se han realizado docenas de experimentos científicos con los F-15 de la NASA, lo que ha supuesto una importante contribución a la aeronáutica y a la investigación sobre vuelos a alta velocidad».
Operaciones con los F-15 de la NASA
El material F-15 le permite a la NASA realizar misiones en entornes de pruebas de vuelo a alta velocidad y a gran altitud. Además, estos aviones pueden portar hardware experimental en puntos duros en el exterior, tanto en las alas como en el centro, sumado a que pueden recibir modificaciones según la misión de investigación de vuelo.
Con la incorporación de estos F-15 a la flota de la NASA, en el centro Armstrong, es posible realizar modificaciones de su software, sistemas y controles de vuelo, con el fin de adaptarlos a los requerimientos de las misiones de investigación. La altura que tiene el avión respecto del suelo permite la instalación de instrumentos o experimentos que no son posibles de instalar en otras aeronaves.
La NASA ya ha estado operando dos F-15 modificados para que sus pilotos puedan volar con seguridad a una altura de hasta 60.000 pies, el límite superior de la envolvente de vuelo del X-59, que volará a una altura de crucero de 55.000 pies. El nuevo F-15 que volará para la NASA recibirá la misma modificación, lo que le permitirá operar a altitudes que la mayoría de los aviones estándar no pueden alcanzar. La combinación de capacidad, potencia y adaptabilidad hace que los F-15 sean especialmente adecuados para la investigación de vuelo en la NASA Armstrong.
